
Los diputados electos y el Comité Ejecutivo de mi partido, el Movimiento Libertario, están sopesando esta semana la manera en que votará la nueva fracción libertaria en la elección del directorio legislativo del próximo 1° de mayo. Dicen tener tres opciones frente a ellos:
1.- Negociar con los demás partidos de oposición (PAC, PASE, PUSC, FA) para un directorio 100% de oposición.
2.- Negociar con el oficialismo para un directorio compartido que le daría la presidencia de la Asamblea Legislativa al PLN.
3.- Votar por una papeleta propia exclusivamente libertaria.
En realidad, sólo hay dos opciones: la 1 y la 2. La tercera es en la práctica darle los votos al PLN, puesto que el reglamento de la Asamblea Legislativa establece que si ninguna papeleta alcanza los 29 votos necesarios para la elección en una segunda ronda, se realizará una tercera con las dos papeletas más votadas, y aquellos votos en blanco (en teoría los libertarios) se sumarán a la papeleta más votada (que sería la del PLN), lo que representa darle a ese partido el directorio.
Entonces, ¿qué hacer? ¿Negociar con la oposición o con el oficialismo? En estas apoyo 100% lo escrito el martes pasado por Jorge Guardia en La Nación, sobre la conveniencia de un directorio opositor, dado el poder e influencia preocupantes que el partido de gobierno ejerce en nuestro país. Corremos el riesgo de tener en Costa Rica un partido único por muchos años, y cualquier oportunidad que la oposición tenga de recuperar espacios de poder del PLN debe aprovecharse. La presidencia de la Asamblea Legislativa no es peccata minuta.
En particular, está en juego la conformación de las comisiones legislativas, en especial la de Hacendarios que es la que conoce y, en buena teoría, define el presupuesto de la República. A lo largo de los años Hacendarios ha estado dominado por el partido de gobierno, donde el conocimiento y la aprobación del presupuesto, con todos sus abusos y partidas específicas, se han convertido en un saludo a la bandera. ¿Cómo sería una comisión de Hacendarios con mayoría del PAC y el ML que finalmente le ponga el cascabel al gato a la vorágine de gasto y clientelismo que caracterizan los presupuestos del oficialismo?
Dos argumentos he escuchado de gente del ML para ver con recelo un directorio de oposición:
a) No tenemos mucho en común con el PAC, PASE, PUSC, y FA: En primer lugar, la conformación de un directorio de oposición no se basa en la negociación de una agenda común, donde ciertamente hay grandes contraducciones entre las fuerzas políticas. El objetivo primordial de este acuerdo sería introducir un contrapeso al dominio asfixiante que ejerce el PLN en todos los niveles de gobierno, incluso en el sector privado como señala Guardia. Más aún, sí podríamos encontrar algunos puntos en común con los otros partidos. Ya mencioné la proclividad que tienen el ML y el PAC por finanzas sanas y libres de clientelismo, lo cual se presta para un trabajo interesante en la comisión de Hacendarios. Si hay algo que necesita en este momento el país es limpiar las finanzas ante el estado de bancarrota en que las deja la administración Arias.
Finalmente, me cuesta pensar en una agenda común con el mercantilismo corporativista corrupto del PLN. Lo que nos unió en el pasado, a regañadientes de los libertarios, fue el TLC, el cual apoyamos porque la alternativa habría sido mucho peor. Pero ahora, ¿qué nos une? ¿Acaso no dijimos en campaña que el PLN es el partido más corrupto en la historia? ¿Con qué cara le explicará la dirigencia libertaria a los 400.000 votantes que tuvimos que dicha retórica de campaña no era más que eso, retórica, y que ahora le entregaremos en bandeja la presidencia de la Asamblea Legislativa y el control de las comisiones?
b) Podemos alcanzar un acuerdo transparente y conciso con el PLN en puntos que tenemos en común: Digamos que tal vez sí haya uno o dos proyectos legislativos que podríamos tener en común con el PLN (pienso en la liberalización del mercado eléctrico y flexibilidad laboral, pare de contar). ¿Acaso no hemos llegado a acuerdos similares en el pasado, tan solo para que unos días después el oficialismo rompa su palabra? ¿Tan inocentes somos? Incluso acuerdos escritos han quedado en el papelero luego de la elección del directorio legislativo. ¿Se acuerdan del acuerdo que hicimos en el 2006? ¿En qué paró? ¿En qué quedaron las comisiones que se iban a conformar entre el gobierno actual y el ML para discutir unificar regímenes de pensiones, reducir gasto público (ver este gráfico para ver cómo cumplió el gobierno), revisar adopción de un "flat tax"? ¿En qué quedó el acuerdo para impulsar proyectos que darían títulos de propiedad a personas que viven en las zonas fronterizas, parcelas del IDA y zonas urbano-marginales?
Utilizando retórica de campaña libertaria, no comamos cuento. De negociar con el oficialismo, el Comité Ejecutivo y la nueva fracción del Movimiento Libertario estarán cometiendo un serio error que dañará por muchos años la imagen del partido y comprometerán seriamente la viabilidad política de nuestras ideas liberales.