Don Pedro Pablo: No es su problema

La decisión del ICE de aumentar la tarifa para los mensajes de texto ha generado bastante controversia. Hasta el gobierno ha decidido intervenir ya que conoce muy bien la popularidad de esta forma de comunicación en nuestro país: se estima que cada día se envían 20 millones de mensajes de texto.
Actualmente el costo de cada mensaje es ¢1,50 y el ICE pretende un aumento hasta ¢5,25. ¿Es muy barata la tarifa actual? No lo podemos saber, puesto que aún no existe competencia. En un mercado competitivo el precio lo determina la oferta y la demanda de un producto y servicio, mientras que en un mercado monopólico el precio se fija mediante decisiones políticas (basta ver la reunión de emergencia ayer entre el presidente ejecutivo del ICE, el ministro de la Presidencia y el jerarca de la ARESEP).
Lo que sí me parece inaceptable es que el ICE empiece a tomar decisiones tarifarias como si ya hubiera competencia. Y más aún que detrás de estas decisiones parecen entrar en juego tanto prejuicios personales como valoraciones técnicas. Para eso basta con ver las declaraciones de don Pedro Pablo Quirós, presidente ejecutivo del ICE, quien calificó a los mensajes de texto como una "charlatanería".
La utilidad o no de los mensajes de texto no es problema de don Pedro Pablo. ¿Desde cuándo los clientes tenemos que justificarle al oferente el uso que le damos a los productos o servicios que le compramos?
Hay mucha tela que cortar detrás de los recientes aumentos en las tarifas telefónicas implementadas por el ICE sin consulta de la ARESEP. Una de las mayores preocupaciones es la de los subsidios cruzados. Para eso recomiendo la columna de hace unas semanas de Luis Mesalles en La Nación.














