12 de noviembre de 2009

Cómo comemos cuento



La Nación esta semana: "Colapsan dos puentes en Guanacaste y otro en el Norte", "Carreteras cumplen 5 meses sin mantenimiento", "Huecos ahuyentan turismo de La Fortuna".

4 comentarios:

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Ojala que solo fueran cuentos lo que hemos comido, va más allá y el barco se hunde con todo capitán adentro y los mil que pensaban en Costa Rica y que trabajaban para sacarnos adelante.
Saludos

Catalaxia dijo...

El mensaje de dicha publicidad da miedo: existe gente muy sabia (filóso rey - platón) que debe dirigir y llevar a buen puerto "LA SOCIEDAD".

Albertvs dijo...

Es increíble como la gente cada cuatro años se come el cuento de que fulano (ó fulana en esta ocasión) "tiene la experiencia, el equipo, las soluciones, para sacar a Costa Rica adelante...", pasan cuatro años y luego se dejan engañar otra vez con esos cantos de sirena.
La gente todavía no entiende, a un político o política poco les importa sacar a la gente de la pobreza, facilitar los trámites para hacer negocios, agilizar las instituciones del Estado, y un largo etcétera.
Ahora, podrán decir que el abstencionismo es la forma en que el electorado protesta, pero con eso opino que no se llega a nada, ya que es una opción de "'porta a mi".

Adriana Barrantes dijo...

Estoy completamente de acuerdo con Albertvs, no se puede decir mejor.

Yo pienso que realmente no hay cara en que persinarse, como diria mi mama. Pero ya estoy cansada de que la gente se siente a esperar que el gobierno haga algo por ellos. La caridad empieza por casa y no va a haber un cambio real mientras sigamos sentados esperando que el gobierno nos solucione la vida.

La historia de superacion mas hermosa que he visto es la de las damas campesinas de guacimo, que ahora siembran hongos y los comercializan, les costo mucho pero el gobierno les tendio la mano en una parte (entrenamiento) y ellas ahorraron y pusieron otra (materiales y tiempo) y ahora muchachitas y señoras mayores trabajan en su empresa. Ha sido increible verlas crecer.

Eso es lo que le falta a los ticos: posturas de gallina.