7 de octubre de 2009

Fiscalía selectiva


Mucha tinta, literal y virtual, ha corrido sobre la condena del expresidente Calderón el lunes pasado. No voy a entrar a opinar sobre el fallo judicial. Pero sí sobre la reacción de muchos costarricenses que salieron a afirmar a los cuatro vientos que en Costa Rica sí se hace justicia y que existe un Estado de Derecho, del cual no escapan ni siquiera los gobernantes.

Si tan solo fuera así. Mi primera impresión sobre la condena del expresidente Calderón fue: "¿Por qué se le encuentra culpable de un delito cuando al expresidente Figueres Olsen la Fiscalía General de la República lo libró de culpa por haber hecho EXACTAMENTE lo mismo?"

Pero luego me recordé de otro caso aún más reciente. En el 2005 La Nación reportó sobre cómo en el 2001 el bufete Facio y Cañas facturó $15.000 por concepto de "honorarios de éxito" para un abogado de la firma y Rodrigo Arias Sánchez por hacer gestiones ante la Contraloría para el refrendo de un contrato entre la Municipalidad de San José y la empresa EBI.

El caso en cuestión involucró una llamada de Rodrigo Arias al entonces contralor, Luis Fernando Vargas, un amigo de "mucho tiempo" como señala Arias, para "conocer la situación del contrato", según lo que afirma el hermano del presidente. El contrato había sido rechazado por la Contraloría en dos ocasiones, sin embargo, 12 días después de la llamada de Rodrigo Arias, fue finalmente refrendado.

El actual ministro de la Presidencia negó en dicho entonces haber hecho lobby o hacer algún tipo de insinuación a favor del contrato. Sin embargo su socio en el bufete Facio y Cañas afirmó a La Nación: "No juguemos de inocentes en esto; probablemente yo le dije a Rodrigo: 'Valdría la pena mandarle un mensaje al contralor de que este contrato se enmarca dentro de los criterios generales de la Contraloría'". Repitamos nuevamente: don Rodrigo Arias le iba a "mandar un mensaje" al Contralor indicándole que no había nada malo con el contrato. Estas declaraciones de su socio fueron luego reprobadas por Arias Sánchez, quien las calificó de "desafortunadas".

Rodrigo Arias dice que llamó al contralor porque el comisionista de EBI que lo contactó es un amigo y está casado con una prima. Aún así, la amistad y lazos familiares no impidieron que su bufete le facturara (por no decir cobrara) $15.000 por las gestiones hechas. El mismo Arias reconoce que lo hecho cabe dentro de la categoría de "consultorías". ¿Les suena conocida esa figura?

Días después, Rodrigo Arias publicó un artículo en La Nación "en defensa" de su honor (por algún motivo ha escrito varios en esa línea), argumentando que dicha consultoría se dio "11 años después de haber abandonado cualquier cargo público". ¿Les suena conocido dicho argumento?

¿Y que pasó al final de cuentas? Don Rodrigo Arias continúo manejando la campaña presidencial de su hermano y es ahora el ministro de la Presidencia. Abiertamente coquetea con la posibilidad de ser presidente en el 2014. ¿Y la Fiscalia movió un dedo para investigar este caso? No, gracias.

6 comentarios:

Ivan dijo...

Juan Carlos.. parece que la "democracia" y estar en un puesto politico les da una especie de licencia a las personas para hacer cosas sin temor a recibir castigo...

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Esto me recuerda Rebelión en la granja, donde todos somos iguales, pero hay otros que son más iguales que otros.

Al final es una cuestión de voluntad política en la toma de decisiones de este calibre. Y la rendición de cuentas ante los ciudadanos, para que sus nombres queden limpios y el pueblo se de cuenta que hacen sus gobernantes de turno, que fueron elegidos por el pueblo costarricense.

Voluntad política es el punto central de todo este tipo de discusiones.

Al final del camino lo que debería de ser, es una cuestión de voluntad, de todos aquellos que manejan el accionar de la ley, pronta y cumplida.
Saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

"La ley, en su magnífica ecuanimidad, prohíbe tanto a ricos como a pobres dormir bajo los puentes".

lucas dijo...

Y el gordo malo vuelve a atacar...


Disculpas por la falta de seriedad.

ericjms dijo...

Los fiscales deberían ser elegidos popularmente.

Quién puso a Dall'Anese en su puesto?

marcosolis dijo...

Parece un león, camina como león, ruge como león, huele a león. Será un león???

En CR está pasando lo que todos temíamos.

Y lo peor es que en la acera de enfrente no hay nadie. O sí?