6 de marzo de 2009

¿El gran orador?

La prensa y los expertos nos han presentado a Obama como el gran orador de nuestros tiempos, igual o superior en estatura que Ronald Reagan, a quien se le recuerda como el "Gran Comunicador". Pues hoy sale a relucir que Obama no va a ninguna parte sin su TelePrompter. Lo usa incluso cuando tiene que dar breves declaraciones en una actividad social. La razón, según indica la misma nota, es que la veces que Obama intentó hablar sin TelePrompter no convencía a nadie. Sonaba algo como así:




7 comentarios:

Adriana Barrantes dijo...

OK... tuve que oirlo dos veces para entender mas o menos cual era el punto que queria hacer

Andrës dijo...

Yo no entendí el punto! jaja

José Cardona dijo...

jajaja, que tan Bush se escucha el mae

Gonzo dijo...

Para los que no lo creían, es un simple humano... Y si alguien algún día entiende el punto, lo socializa...

Adriana Barrantes dijo...

Yo entiendo que si el mae es un simple humano de eso no hay duda... sin embargo la sociedad y los medios lo han subido a un pedestal muy alto que creo yo al final si no se cuida sera su perdicion. Igual hay que tener en cuenta que si sos un politico no deberias darte el lujo de dar un discurso que nadie entienda (como dijeron por ahi a lo Bush lol).... hehe mejor que la proxima vez no deje el telep. en la casa cuando sale!

TicoExpat dijo...

Gueno, Bush tambien podia haber usado el mismo aparato, pero el hubris no lo dejaba.

Al menos este sabe que es su responsabilidad hacer las cosas bien.

De esta, no le pueden echar la culpa a los medios liberales. El mae se puso las pilas, se asesoro, pidio ayuda, se preparo. No espero a que papitp y sus secuaces le abrieran las puertas. No soporto esa sonrisa cinica, que tanto exhiben los que pasan encima de otros no por habilidad sino por patas y juega de vivos.

Albertvs dijo...

"Este es el día en que las mareas empiezan a bajar y el planeta empieza a sanar..."

¿Acaso no fue eso lo que dijo Obama cuando quedó candidato?

Como que no solo la prensa lo infló, sino que él mismo se lo creyó.