23 de marzo de 2009

Cantinero, una boca de chorizo por favor


La Nación nos brinda hoy una noticia que debería ser materia de estudio en cualquier clase de Ciencias Políticas. Es un ejemplo brillante de cómo algunos llegan a la Asamblea Legislativa a gestionar proyectos de ley con el propósito claro de beneficiarse a sí mismos.

El diputado de marras es Salvador Quirós, el representante cantinero de mi querido San Carlos. Este legislador está impulsando un proyecto de ley que crearía un impuesto del 32% al agua embotellada. El monto recaudado--según la nota podría ser ¢1.400 millones por año--se utilizaría para un Centro Ambientalista en mi cantón.

Este ente operaría bajo la modalidad de entidad pública no estatal, es decir, recibe plata por concepto de impuestos pero se maneja bajo el derecho privado, fuera de la mayoría de controles a los que se someten otros entes públicos. Finalmente, la junta directiva del Centro Ambientalista tendría un miembro de una asociación que el mismo Quirós creó junto con sus colegas cantineros del PLN en San Carlos. ¿Alguna duda quién iba a ser el representante de dicha asociación en la junta directiva, y probablemente presidente de la misma una vez terminado su período como diputado?

Al parecer el diputado Quirós ha venido con la idea de crear este centro desde que llegó como diputado. Primero intentó poner un impuesto de ¢1.000 por cada duplicación o renovación de la cédula, pero rápidamente el Tribunal Supremo de Elecciones le cerró la puerta. De ahí su idea de grabar el agua embotellada.

Sin embargo a Quirós le faltó colmillo. Él simplemente está haciendo lo que otros diputados han hecho en el pasado por su paso en Cuesta de Moras--recordemos a un diputado arrocero que gestionó la creación de Conarroz y luego terminó presidiéndola. Pero a mi coterráneo cantinero se le fue la mano con el monto del impuesto, un exagerado 32% de cada botella. Era lógico que tal barbaridad levantara suspicacias y oposición. A lo mejor se habría salido con la suya si impulsa un impuestito del 2%. Nadie hubiera pegado brincos por pagar ¢8 de más por cada botella, y su centro habría recibido decenas de millones de colones.

Esta no es la primera vez que Quirós se ve involucrado en un negocio medio turbio. Me pregunto qué opinará Johnny Araya al respecto, puesto que Quirós es uno de los diputados del PLN que le ha dado la adhesión. ¿Le pedirá que rinda cuentas?

3 comentarios:

jaleló dijo...

Ja, ja, ja, ja, ja. Qué viejo tan choricero, pero tan poco discreto. Habrá que ponerle el ojo porque de fijo se busca otro chorizo que hacer.

Cucho Games dijo...

JCH. 2%, NO MUY POQUITO estos estan acostumbrados a tajadas de 3000000000 de colones, almuerzos de 600000, viajes a la boda de un amigo de 4000$ x 2 horas. Limpiar caños por millones.

Le estas pidiendo a este pobre coterraneo que NO INVIERTA EN TU PUEBLO NATAL.

Que muchacho ;)

TicoExpat dijo...

Si fueran buenos administradores, no estarian haciendo chorizos pa' vivir...

Y si fueran buenos administradores, no harian tan masl los calculos de costos de operacion y costos de oportunidad...

La palabra que le queda empieza con b...