1 de diciembre de 2008

Costa Rica no es una finca


Parece que las simpatías de los hermanos Arias hacia Venezuela no se quedan en Petrocaribe. Ahora Rodrigo Arias nos sale con el domingo siete de convocar a una Asamblea Constituyente.

Usualmente los gobiernos cuya popularidad va de picada hacen este tipo de anuncios para crear una cortina de humo sobre los problemas del país y la ausencia de soluciones a estos. Recordemos cómo Miguel Ángel Rodríguez utilizó un discurso del 1 de mayo para proponer la transición a un sistema semi-presidencialista. Al día siguiente el anuncio fue la comidilla de todos los medios, y no los problemas que enfrentaba su administración en ese momento.

La administración Arias está en una situación similar: criminalidad en aumento, inflación más alta en una década, infraestructura cada vez peor, y mientras todo esto sucede, el presidente anda por las Asias hablando de ayuda externa y despotricando contra Estados Unidos. Así que esperemos que todo sea una cortina de humo.

Pero, ¿qué pasa si no lo es? Pues entonces estaríamos ante un claro intento de los Arias (y me disculpan el léxico a la Semanario Universidad) por intentar convertir a Costa Rica en su finca.

¿Exagero? Pues basta con leer las mismas declaraciones de Rodrigo Arias: Él ya tiene estructurado, con sus colaboradores cercanos, cómo sería la nueva Constitución, y espera ser uno de los constituyentes. Para cerrar, adimite que su "cuadro óptimo" es aspirar a la presidencia en el 2014, ya con una nueva constitución hecha a la medida. ¿Hasta la verguenza hemos perdido?

El supuesto borrador de la nueva constitución es un misterio (así como el paradero de los más de 1.000 especialistas que este gobierno tenía trabajando en el plan de gobierno), pero si por la víspera se saca el día, y de acuerdo a lo publicado por La Nación, el nuevo texto constitucional vería el fortalecimiento del Ejecutivo, el debilitamiento de la Asamblea Legislativa (llamado "mejorar la fluidez"), así como medidas para limitar las facultades de órganos como la Sala Constitucional y la Contraloría General de la República. Se habla de obligar a la Asamblea Legislativa a votar en 3 ó 5 días proyectos prioritarios para el Ejecutivo (¿remember el crédito finlandés?)

Ya sabemos cómo a los Arias les estorban las leyes y los procedimientos. Ellos prefieren gobernar por decreto, y si las cosas les salen mal salen a quejarse de "cansancio" y de cómo las instituciones no los dejan hacer cosas.

Pero más allá de eso, estamos ante un anuncio claro por parte de los Arias de querer perpetuarse en el poder. Ya en su momento coquetearon públicamente con la idea de que Rodrigo se postulara en el 2010, pero la Constitución se los impide. De ahí fue cuando el presidente deniminó públicamente a Laura Chinchilla como su sucesora. Ante este anuncio de Rodrigo, todo parece indicar que Chinchilla lo que haría sería cuidarle la presidencia a los Arias por 4 años hasta que en el 2014 Rodrigo pueda aspirar él mismo, con constitución nueva y todo. Y no nos olvidemos del primo de ellos, el diputado Fernando Sánchez, quien públicamente ha admitido tener aspiraciones presidenciales propias (a pesar del vergonzoso episodio del memorandum).

Y todo esto me lleva a preguntarme: ¿Perpetuarse en el poder para qué? ¿Será que están haciendo algún bien ahí arriba?

Si creen que las vacaciones de Acción de Gracias me cayeron mal, nada más tomen en cuenta que han sido los mismos Arias los que públicamente han manifestado sus intenciones.

Costa Rica no es una finca.

1 comentario:

La ASOJOD dijo...

JC:

Hoy fui sorprendido con semejante noticia en la Nación. Igual que vos no me hace nada de gracia la idea, soy bastante escéptico de de las bondades de una constituyemte. Máxime cuando pareciera que quien pretnede reformarla, sólo lo hace con la única intención de tener una carta magna hecha a su medida para cuando aspire a la presidencia (el mismo Rodrigo Arias anunció que le gustaría ser constituyente).

Efectivamente en este país existe una maraña legal, pero estoy seguro que la Constitución no es la responsable de esto. Me resulta más oportuno realizar un proceso de verdadero estudio del marco normativo del país, y ver que le leyes requieren de reformas y ver que otras necesariamente han de ser derogadas.

Manuel