10 de octubre de 2008

Se cae otro mito


Hoy La Nación derriba uno de los grandes mitos de la política pública costarricense en los últimos 20 años: que los inmigrantes, especialmente los nicaraguenses, representan una carga para el sistema de seguridad social del país. Todo lo contrario, más bien aportan más de lo que reciben.

Ojalá sirviera esto para apaciguar a todas las voces xenófobas que salen a relucir en Costa Rica en contra de los inmigrantes. Y que sirva también para darnos cuenta de una vez por todas que los servicios de la CCSS son ineficientes no porque los inmigrantes abusan de estos, sino porque son provistos por una burocracia estatal donde los intereses de la institución y de sus empleados están por encima de los intereses de los asegurados.

Espero que pronto pudiéramos tener esa discusión.

12 comentarios:

JP Zuniga dijo...

Juan Carlos, esos son los que pagan, ¿Y los qué no pagan qué?
Yo fui a la caja y vi a un ilegal llegar a pedir que lo atendieran y pasó antes que yo que sí pago.

Juan Carlos dijo...

La nota dice que lo que pagan los inmigrantes que cotizan alcanza y sobra para cubrir a los que no cotizan.

El Chata dijo...

En realidad yo nunca he comprado ese argumento de que los inmigrantes se chupan los recursos de la CCSS y no dan nada a cambio. Nunca salieron estadísticas oficiales demostrándolo ni nada que apuntara hacia ello.

No puedo creer que hayan ticos tan nacionalistas como para salir con eso... ¿o será que se olvidan quienes son ahora los que recogen el café que nos tomamos y que construyen la infraestructura que utilizamos?

Seguro que hay muchos ticos haciendo fila para tomar esos bretes... je.

JP Zuniga dijo...

Juan Carlos,
Haciendo google encontré esto: Cifras de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) indican que la institución gasta cada año casi 20 millones de dólares en la atención de inmigrantes que no cotizan al sistema local de salud Esto no contempla los gastos en vivienda ni educación que reciben 143,000 extranjeros que cursan la primaria y secundaria.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Yo tengo años de estar diciendo que la mano de obra nicaragüense o cualquier otra que viene a Costa Rica es beneficiosa, ya que vienen a ocupar puestos que los nacionales no desean hacer, en la agricultura, en servicio domestico, en guardas de seguridad, etc.

El sistema económico costarricense es muy flexible y logra absorber a esa mano de obra extranjera, y supongo que si además a eso le sumamos que están cotizando para la seguridad social, nadie ha descubierto el agua tibia, hasta donde yo creo.
Saludos

Juan Carlos dijo...

Según las cifras de la CCSS del año pasado expuestas en La Nación, los inmigrantes “consumieron” ¢35.982 millones el año pasado, pero cotizaron ¢80.000 millones, más del doble.

Habría que calcular también el aporte que esta mano de obra brinda a la economía. Estoy seguro que se paga de sobre lo que se gasta en ellos en educación y vivienda.

Amorexia. dijo...

Falta visión, humanidad, administración, sobra valeverguismo en el monton de achantados que trabajan allí, no me quejo de los medicos por que siempre que alguién de mi familia ha necesitado de atención urgente esta ha sido increíble, el p´roblema es administrativo, y en los filtros de la enrtidad. No hagamos las de los nazis, de culpar de todo a los inmigrantes.

Terox dijo...

Totalmente de acuerdo... Yo creo que deberían darle el permiso de trabajo a cualquier inmigrante que cotice para la Caja.

Por otro lado, es alarmante la disparidad que debe haber entre lo que gastan los inmigrantes y los ticos. Me imagino que ahí entran muchos factores, aparte de los que menciona el artículo, puede ser que los enfermos graves se regresan a Nicaragua. Pero, o los ticos nos enfermamos mucho, o debe estar sobrando un cachimbal de plata de lo cotizado en la Caja...

Adriana Barrantes dijo...

De acuerdo con JC, con el chata y con terox :)

ericjms dijo...

Ver mi post al respecto.

Jerry Espinoza dijo...

Don Juan Carlos, quiero decirle que estoy totalmente de acuerdo con usted en este punto. Yo creo que no hay nada más repulsivo que la pueblerina xenofobia tico-meseteña hacia los inmigtantes.

jaguar del Platanar dijo...

Que dicha que se cae un mito como este. Este artículo de La Nación lo hice comentado a mis allegados que se pasan hablando que todo es por culpa de los nicaragüenses. ¡Qué refrescante!