1 de agosto de 2008

En contra


Como liberal, no visualizo un escenario donde me oponga a la reducción o a la eliminación de un impuesto. Sin embargo, dadas las circunstancias que rodean la discusión sobre la eliminación del impuesto al diésel, debo decir que estoy en contra de que se lleve a cabo dicha propuesta tal como se plantea. Me explico.

Desde un inicio las autoridades dejaron muy claro que el gobierno no pensaba perder los ingresos producto de dicho impuesto, y que el "hueco" fiscal tendría que ser cubierto con un aumento de impuestos en alguna otra parte. Astutamente el gobierno propuso inicialmente aumentar el impuesto sobre las gasolinas (lo cual de mera casualidad terminaba generándole más ingresos al fisco), sin embargo la iniciativa nació muerta.

Ahora se anuncia un acuerdo político para aliminar el impuesto al diésel utilizado para transporte público (buses y taxis) y llenar el "hueco" fiscal con un impuesto a la banca internacional. Mi oposición viene de varios frentes:

Primero, solo hay que imaginarse la clase de chorizo que se va a armar con el contrabando de diésel exonerado. Miles de taxistas y autobuseros harán su agosto revendiendo el diésel exonerado a otros conductores, lo cual va a generar un aumento en la demanda del combustible y de la llamada "factura petrolera". No se sorprendan que el gobierno reaccione sugiriendo un consumo máximo de diésel para los transportistas que lo compren exonerado de impuestos. Recuerden, una intervención genera una distorsión que luego sirve para justificar más intervenciones. Ya tenemos el precedente de los pescadores que contrabandean el combustible que reciben subsidiado del Estado.

Segundo, algo me dice que, una vez pasada la "crisis" del alto precio de los combustibles, el gobierno restituirá el impuesto al diésel, pero mantendrá el impuesto a la banca internacional. Es decir, al final terminaremos con un aumento neto de impuestos. Ya lo dijo el mismo jefe de fracción del PLN, "El país estaba dejando de percibir ¢20.000 millones al no gravarse esa clase de banca”. Todo indica que el impuesto será permanente, sin importar lo que suceda luego con el diésel.

Finalmente, me opongo a esta iniciativa porque considero que el gobierno debe ajustarse la faja en tiempos de vacas flacas. Así como en tiempos de bonanza se nos dice que tenemos que contribuir más en el pago de impuestos, ¿por qué en tiempos de crisis no se nos alivia la carga un poco? Con un superávit de ¢131.000 millones, ¿qué le cuesta al Estado apechugar el costo de una exoneración al impuesto del diésel sin necesidad de aumentar otros impuestos?

Por lo tanto, creo que si va a haber una disminución o exoneración de impuestos, debe ser pareja para todos, sin importar el tipo de combustible y el sector económico. Esto aumentará la "factura petrolera", pero como he explicado anteriormente, ¿cuál es el problema si la misma la pagan al contado los automovilistas costarricenses?

Para terminar, mucha gente pensará que un impuesto a las transacciones de la banca internacional solo afectará a los ricos, y que la medida acordada por la mayoría de las fracciones legislativas tiene un "alto contenido social". En tiempos en que el capital es altamente móvil, pretender que el Estado puede gravar a la banca internacional y que ésta no se llevará la plata y muchas de sus operaciones a otra parte es altamente ingenuo. Cajita blanca.

7 comentarios:

Kamotin! dijo...

Juan Carlos... ud se esta oponiendo a que quiten un impuesto. Ha sido declarado como COMUNISTA TROSKO, sin importar la razon ni nada. A la manera "facha" de estudiantes pipis o muy revolucionarios...
Jajaja en fin, yo tengo imagenes graciosas de los autobuseros sacando gasolina con la manguera para venderla a algun millonario y su toyotona. LOLZ!

Terox dijo...

Mínimo, Trosko honorario...

Estoy de acuerdo en la primera parte, va a ser un despiche llevar el control del diesel subsidiado.

No estoy muy convencido sobre los nefastos efectos de apretar un poquito a las offshore...

Mi propuesta sería subsidiar parejo el diesel y recuperar un monto similar apretando un poquillo a los offshore...

roche dijo...

Eso de tratar de ver todo el panorama aveces resulta muy complejo.

Casualmente esta gente en el gobierno son bien mañosos en estas cosas.

Beto dijo...

¿Será posible que haya alguien que piense que un impuesto a la banca internacional le perjudica solo a los ricos?

¿Y al montón de trabajadores comunes y corrientes que NO nos depositan el pinche salarillo en un banco del Estado, qué?

Si es que el gobierno éste, entre más vueltas da, más la embarra...

Y diay, si JC es "trosko", yo entonces soy el hijo perdido del tataranieto de Marx.

Kamotin! dijo...

jajaja beto... su tatarabuelo si que era pichudo no? jaja lolZ

Kamotin! dijo...

o tataratataratatarabuelo

TicoExpat dijo...

Diay, si, me imagino que a alguien le beneficia que haya menos bancos en Tiquicia...

Total, imaginese si se pusieran las pilas con lo de las cuentas para evitar robos informaticos, lavado de dinero, etc.. segun los estandares internacionales, (que chorizo se hace en banco publico o privado, pero con un banco internacional el molote es mas grande).