26 de julio de 2008

Un país de multimillonarios... con hambre

Un campeón de la libertad

Estoy de regreso en Washington luego de una semana de charlas y tertulias en Cato University en San Diego. En lo personal, lo mejor del seminario fue conocer a Rejoyce Nwengya, un valiente líder de la oposición al brutal y despreciable régimen de Robert Mugabe en Zimbabue.

A pesar de lo mucho que se habla en todo el mundo sobre la tragedia en Darfur, las atrocidades que acontecen en Zimbabue son aún peores, puesto que afectan a toda una nación. La hiperinflación, que según mi colega Marian Tupy es la más grande en la historia de la humanidad, ha convertido a Zimbabue en un país de multimillonarios con hambre. Y para ilustrarnos la magnitud de la hiperinflación, Rejoyce generosamente nos inundó a los participantes con miles de millones de dólares zimbabuos:


Solo para hacer una idea de cuánto vale un dólar zimbabuo, el billete de más alta denominación que nos enseñó Rejoyce era de $50.000 millones, que al momento de ser emitido equivalía a $1 estadounidense. Sin embargo, con una hiperinflación anual por arriba del 3.000.000%, el billete en cuestión de horas perdió todo valor:


Conocer a gente como Rejoyce, así como otros grandes campeones de libertad de Bielorrusia, Cuba, y otros países tiranizados, es una de las más grandes satisfacciones de mi trabajo. Gente que arriesga todos los días sus vidas y sus posesiones por perseguir el sueño de tener un país libre y próspero. Gente que, tal vez sin nunca haberla experimentado, sabe que la palabra libertad es la más bella en el vocabulario humano y que vale la pena luchar por ella.

7 comentarios:

Terox dijo...

Ante esas circunstancias, pierde todo sentido el papel moneda (algo que en forma surrealista decide ignorar el régimen en el poder). Me imagino que la lucha ahí es por la supervivencia diaria, y con suerte, irse para otro país. Qué dificil debe ser para este muchacho regresar a ese país, después de haber visto el paraíso en el que vivimos... (y que nosotros no notamos ya).

Alejandro dijo...

El artículo de Tupy no dice que la actual hiperinflación de Zimbabue sea la más alta de la historia. Solo dice que, hasta ahora, ha sido 36 veces superior a la de Alemania a inicios de los años veinte.

En realidad el record parece seguirlo teniendo Hungría inmediatamente después la Segunda Guerra Mundial, bajo la ocupación soviética. En julio de 1946 la inflación en Hungría llegó al 4,19 x 10^16 % (o sea, 419 seguido de catorce ceros) MENSUAL, que equivale a la duplicación de los precios cada quince horas.

Esto es muchísimo más que la inflación de Zimbabue que da Tupy (3,67 x 10^11 %), que, por lo que pude entender, es una cifra acumulada desde hace varios años.

Juan Carlos dijo...

Alejandro,

Desconocía el caso húngaro, que ciertamente suena como el peor de la historia.

Aún así, lo que experimenta Zimbabue en estos momentos no deja de ser aterrador.

Alejandro dijo...

Juan Carlos:

Ciertamente no quiero minimizar la magnitud de la debacle en Zimbabue.

La inflación en Hungría en 1946 fue tan exagerada que pienso que probablemente respondiera a una política deliberada de las autoridades comunistas de arruinar a los húngaros que tuvieran ahorros.

No sé suficiente del tema para opinar categóricamente. Solo conozco el caso de Hungría porque hace unos meses estuve conversando con un economista guatemalteco que estudió los episodios históricos de hiperinflación.

En todo caso me parece bastante difícil que algún gobierno vuelva a alcanzar un nivel similar de inflación al de Hungría en 1946 sin proponérselo.

Juan Carlos dijo...

Efectivamente me estoy poniendo al día con The Economist de la semana pasada y mencionan al caso húngaro como el peor de la historia: una inflación de 42 trillones por ciento al mes.

Escapa totalmente a la imaginación algo por el estilo.

La ASOJOD dijo...

¿Quién es verdaderamente Iván Villalobos? descúbranlo aquí

Beto dijo...

¿Una inflación de 3.000.000%? Pareciera una cifra inconcebible hasta para el más pesimista. Se nota que nuestros economistas aún tienen "trabajo" por hacer, viendo cómo algunos parecieran empeñados en hacernos romper un "récord" de esta especie...