16 de marzo de 2007

Qué poquita cosa somos


Hoy una de las principales noticias en los periódicos nacionales (incluso primera plana en uno) es la inauguración de una pantalla electrónica en San José con el fin de avisarle a los conductores dónde hay presas con el fin de que puedan tomar rutas alternas. Con el tiempo se pondrán otras tres.

¡Qué poquita cosa somos en Costa Rica! Esto, junto con la inauguración de unos puentes peatonales que tienen casi un año de estarse construyendo, es todo lo que podemos esperar del MOPT. Las grandes obras de infraestructura nacionales nunca pudieron ser concretadas por este ministerio. Cuarenta años para construir una carretera a Caldera de dos carriles de menos de 50 kilómetros y al final hubo que sacarla a licitación (y ni aún así arranca). Más de 30 años para construir una nueva carretera a San Carlos, hasta que tuvieron que venir los taiwaneses a contruirla por nosotros, como hicieron con el puente sobre el Tempisque. La ampliación de la Bernardo Soto es otro sueño de opio que lleva más de una década en los planes. Y ni qué decir de terminar la Circunvalación en San José, que también tiene más de 30 años en el proceso.

Lo peor es que los ticos ya estamos acostumbrados a esta mediocridad. Mientras que en Panamá empezó la construcción de una super autopista entre la capital y Colón, que se une a otras obras de infraestructura modernas que se han contruido en ese país en los últimos años, en Costa Rica la prensa sale a dar el gran notición de una pantalla electrónica en La Sabana. Y basta ir a Guatemala, El Salvador y la misma Nicaragua para ver las carreteras, pasos a desnivel, túneles, etc., que en nuestro país no pasan de anuncios oficiales cada cuatro años.

La peor consecuencia de esta esclerósis estatal no es que las cosas no se hagan (para muchos lo que no existe no hace falta), sino la manera en que la mediocridad y el conformismo han atrofiado la mentalidad de muchos costarricenses. ¡De por sí seguimos siendo mejores que Guyana y Surinam!

3 comentarios:

Oskr dijo...

la gente se ha acostumbrado a lo malo de los gobiernos. ese es un grave problema!!! un día de estos dieron esos dizque-reportajes de canal 7 donde ocupan toda una semana en la misma idiotez. Se trataba de las personas que no pagan impuestos y los hacian ver como ladrones, me pregunto(igual que todos)¿para que pagar los impuestos si alguien de fijo se los va a robar? lo mismo con las calles, impuestos a la gasolina, los peajes y las carreteras siguen mal. Ahora habra que ver cuanto dura ese letrero ahi antes de que se lo roben o algun gracioso lo quiebre con algo???

Elías Torres dijo...

Excelente entrada, además de la ineptitud de muchos gobernantes, pone el dedo en una llaga mucho más grande:

La mediocridad del tico

¿Cuántas veces hemos oído algo como "Para ser un tico ha llegado muy lejos"?, en mi caso, muchas.

Estamos acostumbrados a sentir que somos los probreciticos, que lo grande, lo hermoso, lo nuevo es extranjero...

¿Será coincidencia que mucha gente le de más confianza un consultor de apellido centroeuropeo o inglés que uno con apellido español?

Eso sí, que no se confunda mediocridad como antónimo de avaricia. No debemos despreciar los logros de costarricenses porque no son "lo mejor" o no son "el primer lugar".

Ser feliz con un trabajo sencillo y honesto no es mediocridad, es saber lo que se quiere en esta vida, no hace falta ser "triunfar" ante los ojos de los demás.

jaguar del Platanar dijo...

Pero mal también como empresas privadas se prestan al chorizo de construir y "reparar" carreteras de baja calidad pa'seguir en el círculo vicioso del recarpeteo...